En primer lugar vivió en la época y el lugar adecuados, viendo pasar la mayoría de las tendencias clave del jazz: desde el bebop al cool, pasando por todas las vanguardias que uno se pueda imaginar (free jazz o hard bop, por ejemplo). Y es que coltrane fue un experimentador nato, un culo de mal asiento que no podía permanecer en el mismo sitio durante mucho tiempo. Es por ello que encasillarle es harto difícil ya que su sonido va buscando continuamente nuevas formas y maneras, tanto componiendo melodías propias como haciendo versiones de los estándar.
Un ejemplo de versiones de temas clásicos (y no solo del jazz) son Greensleeves (la famosa melodía medieval inglesa) y My Favorite Things (¿quien no recuerda esta canción de "sonrisas y lágrimas"?). Buscad primero (los que no las conozcáis) las versiones estándar y luego escuchad estas versiones de Coltrane. La forma de exprimir la melodía hasta sus límites pero siempre dentro del espíritu de la música es increíble, por no hablar de las acrobacias de virtuoso que hace con el saxo. Alucinante.
Sin duda su disco más afamado es "A Love Supreme". En esta obra, totalmente enlazada, se mezcla la experimentación con la búsqueda de un sonido puro y, sobre todo, la espiritualidad (o la búsqueda de la trascendencia a través del sonido). Vale la pena que escuchéis el álbum completo, aunque solo cuando tengáis tiempo para estar tranquilamente sentados y sin otra actividad (no es recomendable para oír mientas friegas, vamos). Para muestra, el primer corte "Acknowledgement".
Por último, una faceta en la que Coltrane muestra su especial sensibilidad es en las baladas. Aquí se aleja un poco de la experimentación y profundiza más en el sentimiento de las piezas. Los matices, la dinámica y el fraseo siempre van en favor de la melodía. El saxo aquí puede sonar dulce, desgarrado, suave o intenso. Os recomiendo precisamente el album titulado "Ballads". Espectacular.

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